De nuevo una moto japonesa como base para la preparación de una preciosa café racer. En este caso se trata de una Suzuki GS 550 tetra del 79. Entre otros detalles destaca el conseguido colín y el sonido del escape 4 en 1 de Vance Hines.
Un video generado a partir de imágenes de Cafe Racer Society. Música fuerte, imágenes sugerentes y abundantes tomas de Ducati, Norton, Triumph, BSA, Honda y otras cuantas máquinas más preparadas al estilo café racer muy bien acompañadas. La verdad es que el video no tiene desperdicio…
En una ocasión tuve la suerte de de probar una Benelli Sei, y hay dos cosas que quedaron de ella en mi memoria: su finura de funcionamiento y el aullido de los seis escapes, impresionante. Aunque solo dí con ella un paseo y apenas la subí de vueltas, pude apreciar que el sonido de esa moto era de esos que embaucan al conductor y sin querer te invita a dar mas gas. He encontrado un par de videos de esta moto que pongo aqui. Uno es de la Benelli de serie, igualita que la que yo probé hace unos cuantos años, y otro con una Sei transformada estilo café racer, bajada de altura y depósito estilo clásica de carreras:
Una opción seguramente considerada alguna vez por cualquier aficionado a las café racer, es la de “cafenizarse” una moto más moderna que las que habitualmente se usan para ello. Para estos casos, no cabe duda que una moto como la Triumph Bonneville es una excelente candidata; re-fabricada de nuevo a imagen y semejanza de la mítica moto de los 60, pero con materiales y componentes actuales, su imagen retro está muy conseguida. Lo malo es su precio, claro. Lo bueno, su fiabilidad, no te manchas, no hay que restaurarla, etc, etc. Algunos pensarán que no es lo mismo y pierde parte de su encanto, pero no vamos a negar que la moto es preciosa y la idea, muy tentadora. Danzando por la red encontré este video de una Bonneville T100 de serie que con “cuatro cosillas” se convierte en una cafe-racer muy muy bonita. Ahí va: